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Asanyamba

Publicado en Para saber

 En el departamento de La Unión, entre el municipio de San Alejo y el Golfo de Fonseca, existe mucha historia bajo la tierra y arena de la costa salvadoreña.

A tres horas de San Salvador en vehículo, uno puede llegar a una de las zonas más calurosas del país, entre humildes comunidades integradas por familias que se han dedicado de generación en generación a la extracción de la sal y la pesca como medios de subsistencia, encontramos el que se puede considerar hoy en día un verdadero tesoro arqueológico poco investigado en pleno siglo XXI.

A 15.3 kilómetros al este de San Alejo y 23 kilómetros de la boca del Golfo de Fonseca, se encuentran restos de lo que fue sin duda una antigua comunidad costera, denominada a finales de los años 70 por el arqueólogo norteamericano Stanley H. Boggs, como: Asanyamba.

En 1977 cuando Boggs se desempeñaba como jefe del departamento de Arqueología del Museo Nacioanal "Dr. David J. Guzmán", impulsó el “proyecto de rescate de emergencia El Chapernalito” en este sitio que ha dejado revelaciones para los investigadores las primeras de muchas que pueden encontrarse al desarrollar un estudio más integral de la zona. El proyecto de Boggs se impulsó ante las denuncias de saqueos en este lugar desconocido en aquellos días.

El sitio arqueológico contiene estructuras y piezas que podrían alcanzar los 1 mil 200 años de antigüedad. Se sabe que el Museo Nacional de Antropología cuenta con un aproximado de 346 fichas de este proyecto de rescate.

Las características de este sitio arqueológico son distintas a los que actualmente conocemos y que son vistas en los diferentes parques o museos del país. Asanyamba está cubierto por tierra y conchas. El 90% de la cubierta de la que fue en el pasado una plaza mayor, rodeada de pequeños montículos está oculta bajo cientos de conchas.

Actualmente se conoce que hay 22 estructuras arqueológicas y un aproximado de 15 montículos de conchas.

“En Asanyamba estamos tratando con un centro ceremonial, aquí se puedan encontrar con facilidad restos de la última cosecha, conchas blancas y en los alrededores de los montículos fragmentos de piezas de barro, algunos con detalles y decoraciones en pintura.

Asanyamba en lengua lenca significa "Caliente".