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La ciudad de San Alejo

Publicado en Para saber

Es un municipio del departamento de La unión, está situada a 20kms al oeste de la ciudad de La Unión; entre las coordenadas geográficas 13° 26’ 00” L.N y 87° 57” LWG. Sus límites jurisdiccionales son; al norte con San José de la Fuente; al sur con La Unión y El Carmen; al oeste con Yayantique y Bolívar y al este con Pasaquina y la Bahía de la unión

Área de extensión: 251.64 km2

Población total según censo del año 2007: 17,598 personas

Densidad poblacional 70 habitantes por km2

 

Orígenes y etimología

A mediados del siglo XVIII, en el curato de Conchagua y no lejos de Yayantique, su cabecera, existía una próspera hacienda, con cultivos de cereales y jiquilite y crianza de ganado mayor: la hacienda de San Alejo del Pedregal.

La naturaleza pedregosa de esa hacienda le valió, de parte de los indios lencas comarcanos, el nombre indígena de Queiquín, esto es, el de "pueblo de piedras", o bien, "lugar pedregoso", de las raíces que, piedra, y ayquín, pueblo, sufijo locativo.

Los queiquinos, acérrimos rivales de los yayantiques, celebraban el 17 de julio de cada año sus fiestas patronales, en honor de San Alejo, solitario que vivió a fines del siglo IV y murió hacia el año 412 de la Era Cristiana.

En 1770, año de la visita pastoral del arzobispo don Pedro Cortés y Larraz, el poblado de San Alejo, sin título alguno, se anteponía el de villa, aun cuando no era más que una ranchería o pajuides, "madriguera de foraxidos", como dijera a Su Señoría Ilustrísima el cura párroco de Conchagua presbítero Miguel Izquierdo.

El único remedio para evitar la vida licenciosa del agro salvadoreño "es recoger en Pueblos—dice Cortés y Larraz— tanta gente esparcida en lo que se llama haciendas, y no son tales haciendas sino ranchos (xacales o pajuides) que ponen los indios y ladinos según su capricho, en que se logra a toda satisfacción vivir con libertad y sin sujeción a ninguna ley".

Fundación de la Villa

El 17 de julio de 1771, por rivalidades locales y no personales, queiquinos y yayantiques provocaron una reyerta con saldo de varios muertos y muchos heridos.

"Poco tiempo después de ese incidente —dice el profesor Jorge Lardé—, el 9 de agosto de 1771, el Jefe Supremo de la Provincia de San Miguel don Francisco Antonio de Aldana y Guevara, Justicia Mayor, Teniente de Capitán General y Administrador.de la Provincia de San Miguel, mandó tomar posesión de los terrenos cedidos por los dueños de la dicha hacienda, con el fin de fundar con sus colonos la villa de San Alejo; hizo trazar las calles de la población, demarcar la plaza y sitios para la iglesia y el cabildo, y repartir los lotes de terreno que correspondería a cada colono.

"Se nombró alcalde primero a don Juan de la Rosa y Luna y alcalde segundo a don Juan Chávez, reconociéndose como escribano público en la nueva villa al Lic don Miguel Gregorio Zaldívar".

Historia colonial

El establecimiento de los queiquinos en su nuevo asiento, oficial y permanente, vale decir la acción de la autoridad colonial de agrupar en un solo paraje a varias familias, diseminadas sin ley ni religión, en el latifundio de San Alejo del Pedregal, tuvo consecuencias históricas de importancia.

En 1786 se creó la Intendencia de San Salvador y uno de sus quince partidos tuvo por capital a la villa de San Alejo, población a la que pasó también en lo eclesiástico, la cabecera del curato denominado antigua­mente de Conchagua o de Yayantique.

En 1807 el partido de San Alejo se componía de 10 pueblos, 2 aldeas, 2 reducciones 8 haciendas y 15 rancherías, y su población estaba representada por un español, 349 mulatos y 1,049 indios.

"Su temperamento es desigual —dice el corregidor intendente don Antonio Gutiérrez y Ulloa—, bastante cálido y seco, y sus produccio­nes se reducen al maíz y frijol con algunas frutas. Carece de toda industria y oficios, y aunque el ser limítrofe con la Intendencia de Comayagua parece podría tenerle algo fomentado, está del todo atrasadísimo".

El área de este partido era de alguna consideración, pues comprendía los siguientes pueblos: Jucuarán, del departamento de Usulután; Jocoro, del departamento de Morazán; Comacarán, del departamento de San Miguel; y San Alejo, Conchagua, Yayantique, Intipuca, Yucuayquín, Pasaquina y Puerto de San Carlos (hoy La Unión), del departamento de La Unión.

Proceso de la Independencia

San Alejo puede ufanarse por el hecho de que hijos suyos fueron los primeros, en Centroamérica, que sufrieron las persecuciones del go­bierno colonial por propagar las ideas de libertad e independencia.

El 9 de junio de 1810 "El Tribunal de Fidelidad", que funcionaba en la ciudad de San Miguel, encarceló a los patriotas Justo Zaldívar, del pueblo de San Alejo, y Valentín Porras, por ser agentes de "ideas subversivas" contra la monarquía, y les confiscó sus bienes.

Era en aquel año teniente subdelegado en el partirlo de San Alejo, don María Ariza, quien devengaba el estipendio de 200 pesos anuales, y cura párroco el presbítero Lorenzo Cárdenas.

Puestos en libertad aquellos patriotas, "El Io de diciembre de 1811 los queiquinos se alzaron —dice el profesor Jorge Lardé—, pusieron preso al teniente y trataron de coadyuvar al movimiento de San Salvador iniciado el 5 de noviembre anterior, pero fueron derrotados poco después por las fuerzas del gobierno español residente en San Miguel".

"Un hijo de San Alejo, el Prócer don Justo Zaldívar, buscó la salvación huyendo hacía Honduras, más en las vegas del Goascorán se encontró con las fuerzas del Intendente de esa provincia, don José Tinoco, quien fue cintarazado por Zaldívar, antes de consentir éste en ser capturado por los españoles; preso al fin y ensangrentado fue llevado Zaldívar a San Miguel, en cuyas cárceles murió contagiado de la fiebre de independencia que conmovía a San Salvador".

Con justo regocijo, los queiquinos recibieron años más tarde el acta de independencia de 15 de septiembre de 1821.

Título de Villa

Aun cuando San Alejo se denominaba villa, la verdad es que la autoridad colonial nunca le dio el título respectivo, cuestión que estaba reservada a la Legislatura de 1827.

En efecto, por Decreto Legislativo de 11 de marzo de 1827, se concedió "al Pueblo de San Alejo el título de VILLA".

Sucesos posteriores

Por Decreto Legislativo de 6 de marzo de 1837, se acordó que la villa de San Alejo fuese gobernada por un solo alcalde, en lugar de dos.

En febrero de 1839, el general Francisco Ferrera invadió el territo­rio salvadoreño y cometió en San Alejo toda clase de crímenes y tropelías.

El 3 de julio del mismo año, Ferrera intimó a sus vecinos para que se pronunciaran en favor del llamado "Ejército Aliado Pacificador de Centro América", pero su intimidación no prosperó: los ediles de San Alejo la rechazaron enérgicamente y recordaron al antiguo sacristán de Cantarrana que la primera ocupación de ese municipio por fuerzas suyas había sido de lamentables consecuencias. "Su ocupación —le dijeron— fue la de destruir vidas y propiedades, cometiendo estos crímenes fríamente".

En mayo de 1842, el general Santos Guardiola, de acuerdo con el Capitán N. Tórtola ordeno la prisión y muerte del ilustre anciano Juan Ángel Arias, de la villa de San Alejo Época en que el General Morazán llego de las Republicas sudamericanas a este estado poniéndolo su presencia en una conflagración general. (Tomado de recuerdos salvadoreños de José Antonio Cevallos).

La villa de San Alejo dejó de ser cabecera del distrito de su mismo nombre, por Decreto Legislativo de 28 de febrero de 1854, fecha a partir de la cual dicha cabecera se trasladó al puerto de San Carlos de La Unión. En octubre de 1855 el cólera morbus diezmó a los queiquinos. Perteneció de 1824 (12 de junio) a 1865 (22 de junio) al departa­mento de San Miguel y desde entonces ha formado parte del departa­mento de La Unión.

El 3 de abril de 1893 escoltaron hombres de esta villa que se unieron con las tropas que llevaba Morazán hacia la hacienda del “Espíritu Santo” para combatir a Ferrera que allí se encontraba con 1500 hombres, esta gloriosa batalla libro el 6 de abril derrotando a Ferrera.

En junio de 1842 fue establecido el Juzgado.

En noviembre de 1863 paso por estas regiones (camino de provincia) el General Gerardo Barrios perseguido por el general Lorenzo Xatruch (este salió de San miguel) refugiándose en la Hacienda Trinchera de donde salió a La Unión refugiándose disfrazado de mujer escondido en casa de Ascensión Escobar para luego embarcarse el 18 de noviembre, vestido de marino hacia Panamá en un barco de guerra.

La construcción del cabildo actual (en ruinas) fue iniciada en 1880, siendo Alcalde Municipal don Bartolomé Guevara, época en que también se comenzó el templo bajo la dirección del Presbítero usuluteco David Murcia.

Título de Ciudad.

Siendo Presidente de la República el licenciado don Francisco Dueñas, el Poder Legislativo emitió el decreto de fecha 3 de febrero de 1870, en virtud del cual se distinguió a la villa de San Alejo con el título de ciudad, distinción originada "no sólo por el celo y laboriosidad de sus habitantes sino también por su progreso moral y material", como reza el considerando respectivo.

En 1890 la ciudad de San Alejo tenía una población de 2,880 personas.

Hombres ilustres

Además del prócer Justo Zaldívar, mártir de la independencia nacional, San Alejo es cuna del ilustre médico, estadista y político doctor Rafael Zaldívar, quien gobernó de 1876 (Io de mayo) a 1885 (15 de mayo).